sábado, 15 de octubre de 2022

EL CONVENTO DE SANTA TERESA

El convento de Santa Teresa

Anciana y enferma, agotada de tanto trabajar y de tanto caminar bajo el sol abrasador dell páramo, azotada por el cierzo del Castilla, pisando tierras heladas. o sendas anegadas de agua, Teresa de Jesús se siente morir. Se halla en Burgos y quiere volver a su primera fundación, el convento de San José de Avila. Emprende el camino, pero tiene que quedarse en Alba de Tormes, obligada a guardar cama "¡Válgame Dios, qué cansada me siento! dice a sus monjas. Mas ha veinte años que nunca me acosté tan temprano». Pocos días después moria tras catorce horas de éxtasis. Era el 4 de octubre de 1582. Y hoy es su fiesta y la conmemoración del cuarto centenario de su muerte a la que el Papa Juan Pablo II ha querido sumarse, aunque por razones electorales haya tenido. que retrasar el viaje.

Teresa de Cepeda y Ahumada, nacida en noble cuna, escuchó la voz del Señor y cambió las elegantes tocas femeninas por el sayal del Carmelo y los. delicados chapines por las sandalias de leñosa fibra. Reformó la orden y aquella «fémina inquieta y andariega pobló España de conventos. Sus hijas. hoy que es el dia de la Santa, celebrarán gozosas la fecha y repetirán su frase de «Camino de perfección: "Acá esta hambre no la puede haber, que basta a que se rindan; a morir, si, más no a quedar vencidos»

La santa en su andariega vida, no llegó a San Sebastián y fue alguna de sus hijas la que en 1661 fundó el convento de Santa Teresa que se alza en la ladera de Urgull y que después de tres largos siglos de existencia es consustancial con la ciudad. Sus muros, asomados sobre la bahía, dominando el caserio de la urbe, han sido testigos de las páginas de la historia de nuestro pueblo, algunas de ellas. tristes y calamitosas.

El reverendo Joaquin Ordónez nos hace una descripción de cómo era el convento a mediados del siglo XVIII, cien años. después de su fundación, y desde entonces poco ha variado el mismo. El convento de Descalzas de Santa Teresa "está tan alto que para subir a la iglesia hay más de sesenta pasos de escalera, además de una cuestecilla que equivaldrá a otros veinte pasos; esta escale:a está con mucho arte dividida en dos, una ancha y otra angosta, porque las mujeres suban y bajen con decencia y honestidad».

En la época en que escribe Ordóñez había en el convento veintidós religiosas entre legas y de mitra, tenia cuatro capellanes que se turnaban por semanas y un vicario que confesaba a las monjas y presidia las solemnidades religiosas.

Las monjas, de rigurosa clausura, vivian y viven de la caridad. de los fieles y de una huerta que está tan pendiente que parece que está colgada del Castilio y la falta poco para llegar arriba». Las limosnas no las faltan y los mariñeles del puerto figuran entre los más asiduos a la hora de la generosidad. Las monjas suelen corresponder obsequiando con un arroz con leche elaborado mediante fórmulas secretas y con manos angélicas

Vida de oración y sacrificio la de estas monjas donostiarras que siguiendo a Santa Teresa "mueren porque no mueren".

R.M. KOXKAS 15-X-82

1 comentario:

  1. https://delsansebastianquefue.blogspot.com/2012/07/el-monasterio-de-santa-teresa.html?sc=1665851880510#c3782642241609098504

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