Monumento a Elcano
El monumento a Juan Sebastián Elcano que Guetaria, su pueblo natal levantó en su memoria, obra de los arquitectos Aguirre y Azpiroz y del escultor Macho, fue inaugurado el 10 de octubre de 1925. El acuerdo de levantar este monumento fue tomado por la Junta organizadora del IV centenario de la primera vuelta al mundo. La primera idea fue la de erigir el monumento en la cumbre del monte de San Antón, con un desarrollo de 40 metros de elevación, pero no pudo realizarse por tener la Junta que ceñirse a un modesto presupuesto. En el citado proyecto sólo la construcción de la carretera representaba un gasto de más de 300.000 pesetas
El pueblo de Guetaria siempre mantuvo vivo el recuerdo de la inmortal hazaña. La casa en que nació Elcano fue pasto de las llamas al destruirse en el puerto abrasada la escuadra española que mandaba Lope de Hoces en 1638. Un guetariano don Pedro Echate Asu perpetuó en 1671 la memoria del navegante colocando en sitio preferente de la iglesia parroquial (joya artística declarada monumento nacional, donde quedó constituida la primera Hermandad guipuzcoana presidida por el corregidor Gonzalo Mora), una lápida con una inscripción en su recuerdo, figurando en la losa el escudo de armas con el lema "Tu primus circumdedisti me”
Más tarde don Manuel Agote, alcalde de Guetaria, costeó una estatua de mármol, obra de Fernando Giraldo y Bergaz, escultor de Cámara y director de la Academia de San Fernando, inaugurándose en 1810, bajo la presidencia del alcalde de Guetaria don Miguel de Lardizabal y Amézqueta, poseedor de bienes v documentos de la familia Elcano. La estatua fue colocada en la plaza y el pedestal lleva tres inscripciones en latín, castellano y vascuence.
En la guerra de la Independencia Guetaria quedó medio destruida quedando en pie 16 casas de las 119 que contaba intramuros. Quedó derribada la estatua, pero los del pueblo la reconstruyeron y la colocaron en la puerta de Tierra, en la muralla. En las Juntas Generales celebradas el 9 de junio de 1859 en la villa de Guetaria se acordó erigir una estatua al navegante que fue colocada en 1861 a la entrada del puerto.
La inauguración del monumento en 1925 fue precedida de un Te Deum en la iglesia. Pronunciaron discursos don Alfonso Churruca, en representación del Ayuntamiento del pueblo y don Vicente Laffitte, presidente de la Diputación. Un coro cantó el himno “Gora Elcano” y luego desfiló una compañía de miqueletes.
(10.10.1996)