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lunes, 28 de noviembre de 2022

La regata famosa

 Rodrigo Soriano, destacado donostiarra, que años después fue embajador de España en Chile, reseñaba así la famosa regata de Ondarroa-San Sebastián, que tuvo lugar el 2 de diciembre de 1890.

"Las pesadas traineras tocan en las balizas y parecen agitadas como el caballo de carrera que espera ansioso, para arrancar, el sonido de la campana.Uno tras otro se hunden en las lanchas los fuertes  marinos, se ven oscuras blusas, fajas rojas y amarillas, boinas negras. Los ondarreses desafian al aire crudo, mostrando sus brazos desnudos de carne dura como mazas de hierro.

Sobre la lancha esperan la señal con los remos en alto. Parecen los gladiadores bajo el palco del César. 

Suenan entonces dos toques de corneta.

Luis Carril

 De aquella ya legendaria regata entre Ondarroa y San Sebastián, celebrada el martes, 2 de diciembre de 1890, se escribió mucho y también del patrón de los donostiarras, Luis Carril. Pero ¿cómo era aquel mariñel?

Había nacido en San Sebastián, el 25 de agosto de 1846, por lo que tenía 44 años en el momento de la regata. Desde joven destacó en el barrio de la Jarana por lo arriesgado y travieso que era. Ya de mozo había cambiado y se mostraba apacible.

En lo físico era enjuto, pesaba 59 kilos, de rostro curtido por los soles y los vientos de la mar, de mirada inquieta y viva, bajo de estatura, algo cargado de hombros.

sábado, 10 de septiembre de 2022

LAS REGATAS EN VERSO

 LAS REGATAS EN VERSO


Luis Pérez Solero era un burgalés que se enamoró de San Sebastián y aquí procuraba pasar los veranos, mientras trabajaba en una casa de vinos de solera de Jerez de la Frontera. Y de su ingenio nacieron muchos versos que cantaban los encantos de San Sebastián. Entre ellos, dedicó uno a las regatas de traineras, que voy a reproducir. Los escribió en 1950.

«¿Qué espectáculo se acerca / a las grandiosas regatas / de traineras? ¿Ni qué alarde / de lo que vale una raza / puede darse en parte alguna / -en una lucha esforzada / donde el brio y el coraje, / tajando el mar a paladas/ con impetu sostenido / que se crece a la llegada-/ como el que dan los remeros / en las aguas donostiarras?

¡Tampoco existe escenario / ni más bello panorama, / cual los montes que circundan-/ esta ciudad, limpia y clara / Montes, cubiertos del todo, / por muchos miles de altas / al igual que los paseos, y la arena de la playa, / y los viejos tamarindos.../y tejados... y terrazas.

En la bahía, por cientos, /-y dibujando en la plata / de su incomparable espejo / curvas de espuma muy blanca-/vaporcitos... y balandros... / y piraguas... y barcazas... / llenando de mil colores, / en vibrantes pinceladas, el cuadro más refulgente de esa esplendida mañana / que brilla con la luz del sol, o... de nubes... o con aguas; no importa la luz del cuadro,/ ¡importa sólo la hazaña!

Cuando el inmenso gentio / ya después de la «arrancada»>, / se queda inquieto, en silencio, / y ve volver las traineras / sin distinguir las distancias, / (porque son cuatro puntitos/donde la vista no alcanza) / brotan murmullos, rumores, / y en los pechos grandes ansias / de averiguar, de los cuatro, / cual es el que se adelanta... Y los rumores, creciendo en tormenta se desatan, / entre atronadores ruidos, / de las sirenas que claman / rugiendo, roncos o agudos....

Luego, los gritos que estallan. /animando a los remeros, / desgarrando las gargantas, / culminando en un estruendo / como si el mundo explotara / entre bocineo, disparos, / gritos, saltos y... algazara / de todos los que ganaron,/ furia de los que fracasan...! Y truenan los alta voces / y por las calles avanza/ un gentio desbordado en increible avalancha, / a incrustarse entre los arcos, / jay, Parte Vieja,! en su plaza. El bloque humano se funda,/ y su oleaje, se calma. / Un minuto de silencio... y un vaivén de marejada... /y... ya se abren los balcones de la municipal Casa, / ¡Qué griterío imponente! / ¡Qué rugido el de la masa! / Qué recio asoma el Patrón, / agarrando por el asta, /su bandera... la del triunfo, / cual si otro remo agarrara y trazase por el aire / como la trazó en el agua / ¡una cruz de bendición / al triunfo de nuestra raza!»>.

10 septiembre 2002 - KOXKAS - R.M.


LAS REGATAS

 Las regatas


José María Salaverría, que vivió en su infancia en el faro de Igueldo, del que su padre era torrero, fue un enamorado del Cantábrico, el mar que contemplaba todos los días, lo mismo cuando la calma lo dominaba que cuando el temporal embravecía sus olas.

Sobre este mar tan nuestro escribió muchas páginas y una de ellas, la que nos describe las regatas de traineras de San Sebastián, es la que traigo hoy a esta columna.

Escribía Salaverría en 1916: -En las regatas de traineras, los luchadores son hombres ingenuos, verdaderos, auténticos hombres. Quiero decir que sus cuerpos y sus almas están en contacto con la Naturaleza; son pescadores de oficio y de raza, sienten el mar y su vida toda transcurre sobre el mar; y los triunfos y las derrotas imprimen en sus almas una huella profunda. Para ellos, el fracaso es como un aplanamiento insuperable; la victoria es su frenesí, un delirio y una explosión de todas las vanidades y potencias emotivas.

Desde el muelle asiste el pueblo a la lucha; las mujeres y los niños presencian el torneo y siguen con trémulo afán sus incidencias. Los deudos animan a los remeros. Se oyen gritos de aliento, a veces ultrajes para los patronos o los adversarios. No de otra manera, en los cantos de Homero, los soldados pelean largamente bajo la muralla, mientras las mujeres vociferan en el vano de las almenas. Y luego, cuando la regata concluye, los aplausos atruenan el muelle, suena la música y la trainera vencedora embiste con brío entusiasta la boca de la dársena, verdadera expresión del goce dionisíaco, máxima dicha del triunfo.

Luego se refiere Salaverría al la famosa regata contra Ondarroa, con el mar lleno de vapores y barcazas, lleno de curiosos; los bilbainos arrojaban a la liza todo el peso de su dinero, con una vehemencia verdaderamente yanqui. La emoción y el anhelo de los partidarios, superaba a cuanto puede imaginarse.

Se trabó la regata y pronto se vio que los marinos de Ondárroa representaban la fuerza indocta de la Naturaleza, en tanto que los pescadores de San Sebastián asumían la representación de la inteligencia. Eran como dos pugilistas: instinto beocio el uno, canto ático el otro.

Los remeros de Ondarroa. impacientes por vencer y confiando en sus fuerzas físicas, malgastaban su vigor y apenas hundian los remos en el agua: al contrario, los remeros de San Sebastián operaban con economia, con disciplina, y haciendo más lentas sus paladas, hundían más dentro del agua los remos, y, sin apresurarse, llegaron los primeros a la meta”


10.09.1996 KOXKAS - R.M.


REGATAS

 Regatas


Las regatas de traineras de hace un siglo iban acompañadas de otras manifestaciones náuticas de diversa clase. En 1899 se celebraron el domingo, 10 de setiembre, dos regatas a las 4 de la tarde. En la primera tomaron parte las traineras Agueda, de Orio, patroneada por Eustaquio Achaga, con bandera amarilla y roja, Ver y creer, de Pasajes de San Pedro, con bandera blanca y amarilla y con Lucas Iturralde de patrón, y Patriarca de Asis, de Pasajes de San Juan, con bandera blanca y con Francisco Laboa de patrón. El resultado de esta tanda fue el siguiente: Ver y creer, que hizo las cuatro millas de recorrido en 22 minutos 38 segundos. 2.° Patriarca de Asis, cuyo tiempo fue de 22 minutos 49 segundos. 3.° Agueda, con un tiempo de 23 minutos 5 segundos. Los premios que recibieron fueron 550, 350 y 200 pesetas respectivamente.

A continuación corrieron la segunda tanda las traineras de San Sebastián, que entonces abundaban, San Francisco de Asis, patroneada por Francisco Silva, que llevaba bandera amarilla, Donostiarra, con José Aguirre de patrón y bandera encarnada, Santa Ana que llevaba a Celedonio Megias de patrón y bandera azul, y Aerolito, con Tiburcio Eguren como patrón y bandera verde. El resultado de esta tanda fue éste: 1.° San Francisco de Asis con un tiempo de 22 minutos 5 segundos. 2.° Donostiarra, 22 minutos 43 segundos. 3.° Aerolito, 25 minutos 35 segundos, ganando iguales premios que los de la primera tanda. En cuarto lugar llegó Santa Ana en 24 minutos 18 segundos.

Después hubo cucañas, habiéndose instalado el palo en el barco J. Sánchez. Mientras, la banda de música amenizaba la fiesta desde Cai

Arriba. El jueves, 14, se celebró la regata de honor entre las traineras Ver y creer de Pasajes de San Pedro y San Francisco de Asis, de San Sebastián. Aunque era dia de labor la gente acudió en masa a presenciar la fiesta náutica que comenzó a las 4 de la tarde. Momentos antes llegó la familia real que desde él Casino, donde dejaron los carruajes, fue a pie rodeada de la gente hasta el embarcadero, subiendo a la escampavía para presenciar las regatas.

Comenzó la fiesta con una regata entre dos canoas del Club Náutico tripuladas por marineros de las dotaciones de los cañoneros Magallanes y Temerario, surtos en la bahía, ganando los primeros que recorrieron milla y media en 8 minutos 19 segundos, siendo el tiempo de la otra canoa 8 metros 12 segundos. Los premios fueron de 75 y 50 pesetas respectivamente. Hubo luego cucañas y terminadas éstas se celebró la regata de honor.

Las dos embarcaciones hicieron un arranque muy brioso. Cubrieron los de San Pedro las cuatro millas en 21 minutos 39 segundos, siendo el tiempo de los donostiarras 21 minutos 52 segundos, ganando aquéllos las 750 pesetas y una bandera regalada por el Club Náutico. A continuación se disputó la regata a la zinga con bateles tripulados por un solo remero con la cabeza metida en un saco. Se presentaron dos botes y uno embarrancó en la playa y el otro terminó en el muelle entre la hilaridad del público.

A las 7 tuvo lugar una verbena náutica. La casa-botes del Náutico artisticamente iluminada, dio varias vueltas a la bahia escoltada por infinidad de botes, lo mismo que el Machichaco y el San Simón. El efecto que producia tanta embarcación era fantástico y sorprendente, contribuyendo a ello las notas que lanzaban a los aires las bandas de música que iban en los referidos vapores.

10 septembe 19 KOXKAS R.M.


martes, 6 de septiembre de 2022

LAS REGATAS DE HACE UN SIGLO

 Las regatas de hace un siglo


LAS  regatas de traineras de 1897 se celebraron los días 5 y 8 de setiembre. El primer día hubo dos regatas, en la primera tomaron parte traineras de diversos puertos, excepto San Sebastián, siendo los premios de 700, 250 y 150 pesetas, y la segunda reservada para las traineras de San Sebastián, siendo los premios de 700, 350 y 150 pesetas. El recorrido del regateo era de cuatro millas, dos de ida y dos de vuelta. El día 8 se disputó la regata de honor, con un premio de mil pesetas y la bandera.

Hacía un día espléndido aquel 5 de setiembre, lo que animó a la gente a acudir a ver la regata. En la bahía estaban. fondeados algunos yates y balandros y gran número de lanchas y botes de todas clases. La banda municipal se situó en el muelle de Caiarriba, amenizando el acto. La Reina Regente, Doña María Cristina, acompañada de sus hijos, presenciaron las regatas desde la toldilla del barco 'General Valdés'.

En la primera regata tomaron parte tres traineras, venciendo la de Pasajes de San Pedro, patroneada por José Costa, que invirtió en el recorrido 22 m. 41 s. Segunda llegó la trainera de Fuenterrabía, patroneada por Canuto Goyeneche, que hizo un tiempo de 23 m. 13 s., y en tercer. lugar llegó otra trainera de Fuenterrabía, en 23 m. 43 s.

En la segunda regata fueron cinco las traineras, todas de San Sebastián, venciendo la patroneada por Francisco Silos, que hizo un tiempo de 22 m. 26 s., llegando tras ella la patroneada por José Joaquín Eizaguirre, en 22 m. 41 s. y. tercera la que llevaba a José Angel Iturralde de patrón, con un tiempo de 23 m.

El día de la Virgen, 8 de setiembre, se celebraron las regatas de consolación y de honor. En la primera venció la patroneada por José María Aquirre, de San Sebastián, con un tiempo de 23 m. 39 s. A continuación tenía que celebrarse la regata de honor entre una trainera de Pasajes de San. Pedro y otra de San Sebastián. Pero los de Pasajes acordaron no concurrir, y no hubo regata. El jurado, que presidia el teniente de navio don Joaquín Escoriaza y lo formaban Julián Lerchundi, don José Agote, don Julián Salazar, don José Javier Urrezverueta, don Francisco Carril y don Ignacio Maria Arana, acordó conceder la bandera y 500 pesetas a la trainera Ramón y Saturnina" de San Sebastián, patroneada por Francisco Silva.

El premio era de mil pesetas y la gente se preguntaba por qué les dieron la mitad, pues los donostiarras no tenían la culpa de que los de Pasajes no hubieran acudido


R.M. - 5 septiembre 97 KOXKAS


REGATAS

 Regatas 


Hace un siglo, las regatas de traineras que se celebraban en La Concha no constaban como las de ahora de dos pruebas, con una regata de honor como final. Entonces eran independientes las de un domingo y otro.

En 1895 se celebraron el domingo 8 de setiembre. Un día de sol y de calor, con un cielo limpio, sin ninguna nube. con mar tranquilo. Había miles de espectadores en La Concha, en el puerto, en Urgull.

Aquí, escribía el periódico, el viejo pescador que apostaba por la lancha cuyo triunfo presagiaba su inteligencia de marino; allí el espectador que a viva fuerza procuraba encontrar lugar, aunque imposible, fresco y sombrío; acá la muchacha del barrio de la Jarana que ataviada con sus mejores trapitos se disponía a aplaudir a los marinos pescadores.....

La regata iba a iniciarse a las 11 de la mañana. En las balizas de partida colocadas en La Concha se hallaba una lancha engalanada y allí se encontraba el jurado de salida compuesto por los señores Manuel Araluce, Fermin Azpiazu y Mateo Andueza.

En la baliza de la ciaboga, el otro jurado formado por Florentino Azqueta, Francisco Carril y José Agote.

Hubo dos tandas regateando. en la primera «Nuestra Señora de la Paz, de Guetaria, patroneada por José María Michelena. El recorrido, cuatro millas, dos a la ida y dos a la vuelta.

Venció en aquella regata la trainera de Guetaria seguida de la de Orio, a 50 segundos.

En la segunda regata tomaron parte las traineras -Esperanza», de Pasajes, patroneada por Lucas Arrieta, y la -San Telmo, de Orio, patroneada por Manuel Olaizola Lerchundi. Los de Pasajes ganaron, sacando minuto y medio a Orio.

Confrontados los tiempos. vencieron los de Guetaria que ganaron el premio de mil pesetas. 2. Pasajes, 500 pesetas; 3. -San José, de Orio, 200 pesetas; y 4. San Telmo-, 100 pesetas.

El domingo 15 hubo otra regata participando -Manuel, de Fuenterrabía, patroneada por Angel Sorondo; -Santa Ana, de San Sebastián, patroneada por Joaquin Eizaguirre, Josefina, de San Sebastián, patroneada por José Arizmendi y-Donostiarra-, también de San Sebastián, con Francisco Silva de patrón.

Venció la Donostiarra, que tardó 18 minutos en el recorrido: 24-Josefina, a 10 segundos; 3. Santa Ana-, a 19 segundos. Premios: 800, 400 y 200 pesetas.

Todas hicieron el recorrido en menos tiempo que la vencedora del domingo anterior.


R.M. - KOXKAS - 05.09.1995


LAS REGATAS DE 1891

 Las regatas de 1891

El 8 de setiembre se celebraron en La Concha las regatas de traineras Entonces no habia regatas de honor entre los que hubiesen obtenido los mejores tiempos en la primera

El recorrido era de cuatro millas, dos de ida y dos de vuelta y los premios aquel año fueron de 1.000 pesetas para la trainera vencedora, 500 a la segunda clasificada, 200 a la tercera y 100 a la cuarta.

Aquel año quiso regatear la trainera «Lapurdum», de Bayona, y el presidente de la Sociedad Náutica de la ciudad francesa telegrafió a San Sebastián en este sentido, pero se le contestó que siendo la prueba nacional no podían tomar parte en ella lanchas extranjeras.

Regatearon cuatro traineras en dos tandas. Una de las traineras, la «Elcano», de Guetaria, era una lancha que si bien no servia para las faenas de pesca en alta mar, reunia en cambio inmejorables condiciones para el regateo, y según decian algunos entendidos «no podia competirse con ella».

El aspecto que ofrecia la bahía aquella mañana, poco antes de las once era pintoresco. Innumerables lanchas la cruzaban de un lado a otro, atestadas de gente. Varios “mamelenas”, el vapor de la Sociedad del Puerto de Pasajes y otras embarcaciones de recreo llevaban a bordo a muchísimos curiosos y lucían en sus aparejos todas las banderas de sus telégrafos. Sobre el murallón de La Concha, el puerto, Igueldo y Urgull se apiñaba una multitud que desde primera hora había elegido puesto para presenciar el espectáculo. El día era espléndido, de diáfano y limpio firmamento y sol estival. Había mar movida.

El jurado estaba formado por los señores don Javier Luzuriaga (presidente). Azqueta, don Julián Salazar, Astigarraga y don Benito Marticorena. El señor Salazar se encargó de dar la salida por medio de una voz y el señor Luzuriaga de hacer los disparos (un disparo de revólver de atención y otro para arrancar), y el señor Azqueta de llevar la hora exacta.

En la primera regata tomaron parte las traineras «Maria Cristina», de San Sebastián, patroneada por Manuel Jáuregui, con bandera encarnada, y la «Julio», también de San Sebastián, con bandera blanca, patroneada por José Luis Arizmendi La primera regateó por el lado del Castillo.

A las once horas, veintidós minutos y diez segundos se dio la salida y desde la barra fue por delante la Maria Cristina, que aumentó su ventaja después de la ciaboga Los tiempos fueron 22 m 49 segundos esta trainera y 23 m 15 s la «Julio»

A continuación, regatearon la Elcano, con bandera azul os curo, de Guetaria, patroneada por Balenciaga y la «San José o Los Amigos de San Sebastián. con bandera amarilla, patroneada por Francisco Zubiaurre Venció esta última con un tiempo de 21 m 34 s. siendo el tiempo de la «Elcano», de 22 m 3 s O sea que la clasificación quedo asi 1° San José 2° Elcano 3° «Maria Cristina y 4° Julio

Al conocerse el triunfo de los donostiarras, se oyo un aplauso general y las bañeras de La Con cha comenzaron a gritar La banda de música que tocaba en Cai arriba interpretó el Guernikako y los vapores pitaron con sus sirenas Se ponia de manifiesto el buen momento de los remeros donostiarras que habían alcanzado un justo y merecido triunfo


5 septembe 1991 KOXKAS R.M.


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