Mostrando entradas con la etiqueta cementerios. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta cementerios. Mostrar todas las entradas

miércoles, 6 de noviembre de 2024

1991 - La mortalidad en 1901

 El 12 de agosto de 1878 se inauguró el cementerio de Polloe, siendo el primer cadáver inhumado el de doña Josefa Echeverría Recarte.

miércoles, 2 de noviembre de 2022

El barrio de los muertos

 POLLOE, el barrio de los muertos, es el más habitado de San Sebastián. A pesar del crecido número de los que alli moran, el tráfago en el barrio es escaso. Una sensación de pesadumbre, de obligada paz experimenta el que lo visita.

Al llegar noviembre, fiesta de Todos los Santos, Día de los Difuntos, el barrio de los muertos conoce movimiento alguien diría que algo de vida las losas se cumbren de flores y si hace viento, éste agita las hojas de los árboles que rodean a los sepulcros, los cipreses

Antes que Polloe, hubo otros cementerios en la ciudad. A finales el siglo XVIII, durante la guerra en la que intervino el duque de Berwick, se erigió uno en Ulia. La arena arrastrada por el rnar llegó a alcanzar la altura del muro del sagrado recinto, por lo que se suspendieron los enterramientos en aquel lugar, volviendo a las iglesias

A partir de 1815 se acordó enterrar a los muertos en el llarnado 'Huerto de San Francisco, hoy paseo de Atocha o del Duque de Mandas. A parte del vecindario no le gustó este emplazamiento, y hubo protestas

Hacia 1813 se estableció interinamente un cementerio en el barrio de San Martín, según el proyecto de Ugartemendia, ocupando unos terrenos en los que hoy se alza la Audiencia proviricial y la manzana inmediata, donde la actual capilla de las Siervas de Maria.

Este camposanto estaba circundado por muros de mamposteria, alternados con espacios abiertos, con enverjados de zócalo.

En los extremos habia dos construcciones, una dedicada a capilla y depósito y la otra a casa del sepulturero. En el centro se elevaba un obelisco, simbolo del término de la vida humana.

Se amplió el cementerio en 1820 pero como resultaba pequeño, en 1853 se clausuró, construyéndose otro en San Bartolomé, en las proximidades del antiguo convento. Pero también resultaba pequeño y en 1873 se aprobó el proyecto del arquitecto Goicoa, el de Polloe, que fue inaugurado el 12 de agosto de 1878

El 30 de abril de 1879 se verificó el traslado de los restos del cementerio de San Martin y el 18 de junio de 1887 los del cementerio de San Bartolome

Al inaugurarse Polloe, tenia el cementerio una extensión de 320 áreas, y desde entonces se ha ampliado varias veces.

Hay en Polloe un monumento dedicado a los que tomaron parte en las reuniones de Zubieta y otro a la trágica noche en la que se registró en 1893 un incendio en la calle Uebieta, con treinta muertos

martes, 1 de noviembre de 2022

POLLOE

 Polloe


POLLOE, el cementerio donostiarra, fue inaugurado en 1877 y el primer enterramiento fue. el de Cayetano Michelena, de 25 años, natural de San Sebastián, casado, que había muerto en la Beneficencia el 4 de octubre. Hasta que se abrió Polloe los cementerios en la ciudad. eran el de San Bartolomé, en el cerro de este nombre, y el de San Martín, que estaba aproximadamente donde hoy se alza la Audiencia y en la manzana contigua, donde se halla el convento y capilla de las Siervas de María.

El cementerio de Polloe está cruzado por calles, todas como es natural con nombres de santos: San Sebastián, San Lorenzo, San Prudencio, San Ignacio, San Martín, San Vicente, San Pedro, Santa Clara, Santa Catalina, Santa María, Santa Teresa.... Calles estrechas a cuyos lados se alzan panteones y cipreses. Calles generalmente solitarias, excepto cuando hay un enterramiento y en estos días de noviembre en que el recuerdo de los muertos se aviva ante las fechas de Todos los Santos y los Difuntos.

Resulta curioso saber que una zona de Polloe, donde estaba la llamada fosa común, separada de los grandes panteones, está dividida en calles cuyos nombres son los patronímicos de los concejales que formaban la Comisión de Gobernación: calle de San Fernando (Fernando Sasiain), de San Manuel (Manuel Lartigue), calle de San Casimiro (Casimiro Iturrizaga), de San Alfredo (Alfredo Camio), de San Nicolás (Nicolás Goitia).

La puerta de entrada al cementerio luce esta leyenda: «Pronto dirán de vosotros lo que hoy dicen de nosotros: murieron». Y otra leyenda curiosa la que luce el panteón del marqués de Casa Valdés: 'Ultima casa de Valdés".

También en el cementerio hay divisiones según el capítulo económico que acompañó a los allí enterrados. Hay panteones que llaman la atención por su buen gusto, hasta su suntuosidad. En Polloe descansan para siempre José María Usandizaga, el general Barroso, muerto cuando era ministro de Gracia y Justicia, los padres del cardenal Merry del Val, el conde de Serrallo.

Un panteón guarda los restos de algunos, no todos, de los donostiarras que se reunieron en Zubieta en septiembre de 1813 tras la destrucción de la ciudad en 1813.

Pasear por las calles de Polloe en una tarde melancólica, agregaba tristeza a los viejos recuerdos que venían a mi mente ante los nombres de los allí enterrados. Compañeros de estudios, víctimas de la guerra del 36, gentes con las que conviví en el que hacer de cada día, familiares queridos... llenaban mi ser de tristeza. Momento de oración…


1 noviembre 93 KOXKAS R.M.

CEMENTERIOS DONOSTIARRAS

 Cementerios donostiarras


 No hay muchos datos sobre los cementerios que había en San Sebastián en la Edad Media y en los comienzos de la moderna. Los enterramientos se hacían en las iglesias, donde cada familia tenía una sepultura.

Se sabe que a finales del siglo XVIII, durante la guerra en la que intervino el Duque de Berwick, se enterraba a los muertos en los arenales de Ulía, en el hoy barrio de Gros. La arena arrastrada por el mar llegó a alcanzar la altura del muro del sagrado recinto, por lo que se suspendieron los enterramientos allí.

En 1815 comenzaron a enterrarse los cadáveres en la llamada Huerta de San Francisco, en Atocha. Dos años antes se abrió un cementerio en el barrio de San Martín, según el proyecto del arquitecto Ugartemendía. La superficie era la de un polígono regular cortado por un diámetro. Estaba cerrado por muros de mampostería con espacios abiertos con enverjados de zócalo. En los extremos del diámetro había dos construcciones, una dedicada a capilla y depósito y la otra a casa del sepulturero. En el centro se elevaba un obelisco que simbolizaba lo temporal de la vida humana.

En 1820 fue ampliado. Este cementerio se hallaba donde hoy está la Audiencia y zona próxima. Fue clausurado en 1835, abriéndose en esas fechas otro en la colina de San Bartolomé.

La población crecía y aquel camposanto resultaba insuficiente para las necesidades de la ciudad. El Ayuntamiento encargó al arquitecto Goicoa que hiciera un estudio sobre un nuevo cementerio y realizara un proyecto.

Se eligió el lugar llamado Polloe, y el nuevo cementerio inauguró el 12 de agosto de 1878. En el centro había un obelisco de piedra arenisca con las fechas de la inauguración del camposanto y la de los traslados de los restos de los cementerios de San Martin, 30 de abril de 1879, y de San Bartolomé, 18 de junio de 1887.

A un lado del cementerio, en un repliegue del terreno, había una construcción de ladrillo rojo. Cuando al cabo de diez años el cadáver enterrado en fosa común perdía el derecho a descansar bajo tierra, los huesos pasaban al osario y cuanto fue de su pertenencia, desde las astillas del ataúd hasta los zapatos, eran llevados a un horno que allí había, donde eran destruidos por el fue

El primitivo cementerio de Polloe ha sido ampliado en varias ocasiones, pues resultaba pequeño, y aún hoy sigue pidiendo más terreno para abrir más tumbas.


1 noviembre 96 KOXKAS R.M.


DOS TUMBAS

 Dos tumbas


El cementerio de Polloe, inaugurado el 12 de agosto de 1878. venía a sustituir a los que hubo en San Sebastián hasta esa fecha y que fueron, además de los que había en las iglesias de Santa Maria. San Vicente, San Telmo e Igueldo, los de Ulia, el Antiguo. el del barrio de San Martin, que ocupaba el lugar donde ahora está la Audiencia más la manzana de las Siervas de María, y el del alto de San Bartolomé. habilitado para dar sepultura a las víctimas de una epidemia que se registró en 1855 siendo clausurado en 1880.

Abierto el cementerio de Polloe, se ha ido ampliando sucesivamente, agregándole calles y a las primitivas de Santa Clara, Santa Catalina, San Sebastián, San Lorenzo, San Vicente, San Prudencio y San Martin se han unido otras hasta ocupar todos los terrenos municipales previstos para la necrópolis.

La capilla se inauguró poco después que el cementerio y en ella hay dos enterramientos de dos personalidades de San Sebastián. En la pared derecha de la capilla una lápida de mármol blanco, que estuvo en el convento de San Telmo hasta la desamortización de Mendizábal, contiene en letras de oro esta leyenda:

"Aqui yace Domingo de Echeverria, secretario que fue del Rey Nuestro Señor. Superintendente de las fábricas y plantios desta provincia de Guipúzcoa y administrador general del derecho de las lanas de los puertos. del mar de Cantabria, aviendo. servido a las magestades de Felipe II, III y IIII. Murió yendo a Francia a negocios de su real servicio en VI de julio de MDCXXX. Dona Mariana de Rovere y Salinas, su mujer, trujo su cuerpo a esta capilla».

A la cabeza de la inscripción figura el escudo de su linaje: un cisne andante y cuatro flores de lis, timbado con corona del conde

La casa Echeverria era de gran abolengo en San Sebastián. El conde de Villalcázar, que es el Echeverria del epitafio fue un destacado marino y su hermano don Juan marqués de Villarubia, llegó a ser capitán general de la Armada prestando a lo largo de su vida importantes servicios a la Corona española. figurando el apellido Echeverria entre los más destacados en los anales de nuestra marina

La familia tenía hasta el incendio de 1813 una casa en la calle de la Trinidad y según los cronistas de la época era un "palacio suntuoso y de arquitectura muy valiosa”

En la otra pared de la capilla hay otra tumba. El epitafio que puede leerse dice lo siguiente:

-Aqui yace el Muy Iltre. Sr. Dr. Dn. Vicente Manterola y Pérez, Penitenciario de la S.I.C. Primada de Toledo, ex-magistral de las de Vitoria y Málaga, ex-diputado a Cortes. Falleció el 24 de octubre de 1891. Trasladados los restos a éste cementerio el 24 de octubre de 1967

Don Vicente Manterola, fue famosisimo orador sagrado y como diputado pronunció brillantisimos discursos en las Cortes militando en el carlismo. Su famosa frase, "o don Carlos o el petróleo fue durante años manejada por los partidarios del Pretendiente.


KOXKAS 1-11-83 R.M.

Entrada destacada

LAS CALLES ANTES DE 1813

Antes de la destrucción de San Sebastián en 1813, la ciudad era insalubre, mal ordenada, lúgubre. La actual Parte Vieja, que se levantó sobr...