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domingo, 10 de marzo de 2024

Los mejores comercios (1907)

 Fue aquel un curioso concurso, que nos permite ochenta años después conocer muchos de los comercios que había en San Sebastián, algunos de los cuales siguen todavía abiertos en manos de los hijos y nietos de quienes en 1907 los regentaban.

Se preguntaba a la gente su opinión sobre el comercio donostiarra, concretamente sobre ramos diferentes de la actividad de las variadas tiendas que había, y sin prejuzgar después de tantos años sobre la sinceridad de las contestaciones, vamoa a reproducir alguno de los resultados, que fueron estos:

El mejor comercio en camisas a medida, La Camisería Inglesa , Felipe Olave, Avenida,17; la mejor zapatería, Casa Alday Inciarte, Elcano,7. El mejor servicio antiséptico en peluquería, La Peluquería Higiénica, E.Romero, Garibay,17. Las últimas novedades en paños , Peña y Del Val, Garibay,5. El mejor pan, en La Panadería Francesa, Churruca,12.

viernes, 30 de septiembre de 2022

EL FUNICULAR Y TRANSBORDADOR DE ULÍA

 El funicular y transbordador de Ulía 


TERMINABA el verano cuando se inauguró el Transbordador-Funicular del monte Ulía, una obra del ingeniero Torres Quevedo. Fue el lunes 30 de septiembre de 1907 cuando, en medio de constantes chaparrones, se inauguraba aquel transbordador que unía dos puntos de los más prominentes de Ulía, salvando la depresión formada por las vertientes opuestamente orientadas de ambas prominencias. En el punto más bajo estaba la estación de salida y en el más alto la receptora o de llegada.


En la primera de dichas estaciones se había levantado una caseta de madera, que se alzaba sobre el terreno unos tres metros. La estación de llegada la constituía una plataforma de la que descendían los viajeros por una escalerilla.


De una a otra estación se extendían seis cables metálicos que tenían su punto de arranque fijo en la caseta de salida. En el otro lado pasaban por unas poles convenientemente dispuestas y merced a pesos considerables que pendían de la extremidad libre, sostenían de una manera constante e igual la tensión de esos seis cables.


Estos, que hacían el oficio de raíles, se hallaban extendidos de tres en serie, y entre una y otra serie había una distancia. igual a la anchura del que podía llamarse carro, formado por cuatro ejes, dos anteriores y dos posteriores. Cada uno de estos ejes llevaba, a uno y otro lado, tres pequeñas ruedas con la llanta en canal que se apoyaba una en cada cable.


Sobre los cuatro ejes citados se levantaban dos sistemas de arriostramientos que correspondían a dos series de cables, que tenían la misma disposición que una rueda de bicicleta seccionada por su diámetro. De la parte inferior de esas dos medias ruedas partía otro sistema de arriostramiento, para sostener la barquilla en la que iban los viajeros.


Un cable sin fin era el encargado de arrastrar el carro y la barquilla, recibiendo la fuerza de un motor eléctrico de 12 caballos.


La barquilla tenía capacidad para 18 viajeros, siendo la distancia del recorrido de 280 metros, que los salvaba en tres minutos y medio. Los viajeros además se elevaban a una altura de metros, que era el desnivel existente entre ambas estaciones.


La obra de Torres Quevedo la realizó la Sociedad de Estudios y Obras de Ingeniería de Bilbao, cuyo presidente señor Gorbeña, así como los vocales, ingenieros, autoridades donostiarras, etcétera, estaban en el acto inaugural.


El funicular comenzó a funcionar para el público al día siguiente, costando el billete de ida y vuelta una peseta.


R. M. 30 september 2000 KOXKAS


EL TRANSBORDADOR DE ULÍA

El transbordador de Ulía

FUE el 30 de setiembre de 1907 cuando se inauguró el transbordador de Ulía, cuyo proyecto y luego la realización los llevó a cabo un grupo de ingenieros a las órdenes de To Tres Quevedo

Fue la sociedad bilbaina Estudios y obras de ingeniería la encargada de la instalación del transbordador, mediante el cual se podían realizar viajes aéreos de un punto a otro del monte y contemplarse del modo más fantástico el magnífico panorama que desde aquellas alturas se domina, lo mismo por la parte de tierra que del mar..

Con el transbordador se unían dos puntos prominentes del monte, salvando en el viaje la depresión formada por las vertientes opuestamente orientadas de ambas prominencias. La distancia del recorrido era de 280 metros que se salvaban en tres minutos y medio.

En el punto más bajo estaba la estación de salida, donde se había levantado una caseta de madera.

Entre esta estación y la de llegada se extendían seis cables metálicos, habiendo en la estación de llegada unas poleas por donde pasaban los cables que merced a pesos considerables que pendían de la extremidad libre se sostenían de una manera constante e igual. Un cable sin fin era el encargado de arrastrar la barquilla, recibiendo la fuerza de un motor eléctrico de 12 caballos.

La barquilla tenía cabida para dieciocho pasajeros.

El cable llevaba en un punto de su desarrollo un resalto que llegaba a la caseta del maquinista cuando los viajeros habían arribado a la estación opuesta.

El resalto tropezaba con una palanca muy próxima al cable y por un mecanismo ingenioso cortaba la corriente del motor y se echaba el freno por sí solo, de manera que no podía haber choque de la barquilla aunque el encargado del motor no estuviera listo para parar a tiempo. -

Los viajeros no sólo avanzaban hacia la estación receptora, sino que se elevaban a una altura de 28 metros, pues éste era el desnivel que existía entre ambas estaciones.

La inauguración del transbordador se llevó a cabo bajo un auténtico diluvio.

Alli estaban las autoridades locales, los ingenieros Machimbarrena, Peña y Goñi, Otamendi, Usabiaga. Elósequi, gente de renombre de la ciudad y representantes de la Sociedad de Estudios y Obras de Ingeniería de Bilbao.

El público comenzó a usar el transbordador al día siguiente, de 10:30 a 1 de la tarde y de 3 en adelante.

El precio del billete de ida y vuelta era de una peseta.

R.M.- 30 September 97 - KOXKAS

miércoles, 13 de marzo de 2013

CURIOSIDADES

En la Memoria sobre las actividades del Hospital de San Antonio Abad o de Manteo referentes al año 1906, hecha pública en los primeros meses del año siguiente, se decía que el 1 de enero de 1906 había 154 enfermos; entraron en todo el año 1011, salieron 874, fallecieron 135.
La cifra mayor de defunciones fue la correspondiente a la tuberculosis, 31, debido a enfermedades crónicas el número de muertos fue 102 y 33 pr enfermedades agudas.
Se decía que las operaciones practicadaspor el doctor Gaiztarro fueron durante todo el año 211 y 5 las de cataratas practicadas por el doctor Vidaur.
Otra Memoria, también de 1906, ésta del Asilo Matía. Según dicha Memoria durante el citado año se registraron en el asilo 14.483 estancias con un coste total de 19.220 pesetas, costando cada estancia poco más de una peseta.
El total de ingresos durante el año ascendió a 36.285 pesetas y el de gastos a 28.321 pesetas, resultando una existencia de 7.963 pesetas al 31 de diciembre de 1906.
Existían recogidos en el Asilo 34 asilados, 12 hombres y 21 mujeresde San Sebastián y una de Llodio. Las edades de los acogidos oscilaban entre los 60 y los 89 años. En 1906 ingresaron nueve asilados.
Desde la fundación del Asilo habían causado baja en él, por defunción 36 hombres y 33 mujeres, total 69, y por salida 8 hombres y 8 mujeres, siendo 85 el total de bajas.
Más números, estos respecto a la industria armera de Eibar. En el mes de marzo de 1907 se exportaron 3.242 escopetas de pistón de un cañón, 714 escopetas de pistón de dos cañones; 1164 escopetas Lafoucheux centrales de un cañón y 924 iguales de dos cañones,196 escopetas Remington de un cañón, 26 pistolas Remington, 1.148 pistolas Lafoucheux, 31.944 revólveres, 42 carabinas y 42 tercerolas, en total 39.542 armas.
Comparada esta exportación con la del mismo mes del año 1906 resultaba disminuida en 5.782 armas.
Y para terminar, una noticia taurina. Se anunciaba que iba a torear en la plaza de Tolosa la torera La Reverte y un revistero escribió en el Pueblo Vasco :"¿Quién será el ignoto empresario que quiera obsequiarnos con semejante mamarrachada? Si en mis manos estuviera el remedio, esa lunática señora no pisaba ningún ruedo español, porque entiendo yo que el arte de lidiar reses bravas es de los "viris" y no de mujeres. Entre niños llorones-toreros y mujeres chifladas está el espectáculo taurino como para aborrecerlo para siempre y combatirlo sin desmayo". Firmaba Chanoquien esto decía.

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