Hace siglo y medio, poco más o menos, nacieron los baños de mar como ahora los conocemos. Eran, en un principio, un lujo de aristócratas y ricos, y las clases más modestas ni se acercaban a las playas.
El verano a orillas del mar y los baños en sus playas es una conquista moderna y se debe a la iniciativa de dos soberanas españolas : Eugenia de Montijo, que descubrió Biarritz, y la reina Isabel II, las playas de Guipúzcoa. Coincidieron estos descubrimientos con la puesta en marcha de los primeros ferrocarriles y la moda se extendió.
Con anterioridad a estas fechas, no se bañaban ni los que vivían en la costa junto a las playas. Alejandro Dumas contó cómo descubrió la que pronto fue la elegante playa de Trouville.
Cuando fue allá el genial novelista, Trouville era un nido de gaviotas y las familias que allí vivían sólo hacían pescar, que era su medio de vida. Sólo había una posada. Hasta que llegó Eugenia de Montijo a las Tullerias y cambiaron los gustos de la gente y comenzó a ir a las playas a bañarse.
Cuando años después volvió el novelista a Trouville se encontró con que ya había diez posadas y el terreno que se vendía a cien francos la fanega había pasado a cien francos el pie. José del Río Sanz, que escribió sobre el nacimiento multitudinario de los baños de mar no sabe qué hubiera dicho el novelista si hubiese conocido los tiempos del Casino y del Sha de Persia arriesgando a los embrujos de la ruleta los últimos diamantes de su corona.
Volviendo a España diré que el primer anuncio de los baños de mar apareció en la Gaceta de Madrid el primero de julio del año 1847 y decía textualmente: "Baños de oleaje de Santander. Habilitados los baños de ola en la espaciosa playa del Sardinero han empezado a ser concurridos de sus naturales y de muchos forasteros.
Nada se ha omitido a efecto de que los bañistas hallen todo lo necesario que requiere esta clase de establecimientos: casetas cómodas e independientes, trajes adecuados, seguridad y comodidad en los baños, como hecho especialmente para ello".
Esto era en tiempos de Isabel II que aquí en San Sebastián se bañaba entrando en el agua acompañada de la bañera María Arratibel, y luego en los de la reina María Cristina y Alfonso XIII, y las playas iban conociendo cada año más afluencia de gente.
Fueron veraneos de gran tono los de aquellos años, "con regatas y partidos de polo, en que contendían nombres con derecho a mención en las páginas exigentes del almanaque Gotha. Miramar y la Magdalena eran el punto de cita de príncipes, de cortes que ya no existen".
La gente sigue viniendo a las olas y a la brisa marina.......
(KOXKAS.- DV.- R.M. 6/06/1999)
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sábado, 20 de agosto de 2016
domingo, 3 de mayo de 2015
LA BANDERA DE SAN SEBASTIÁN EN EL XVIII
A finales del siglo XVIII, según el informe de Castañeda y Augustí se llega a la conclusión e que la bandera de San Sebastián era blanca con la Cruz Roja de Borgoña y el escudo de San Sebastián en el centro.Basan su opinión en que la cruz llana de los informes de Ciadoncha y Loyarte no tienen tradición alguna en nuestro país y es inusitada en nuestras banderas.
De los ochenta y tantos pueblos guipuzcoanos a los que se pidieron antecedentes de sus banderas, ninguno la tenía con la cruz llana; en cambio son muchos y principales los que tienen en sus escudos y banderas la Cruz roja de Borgoña, tales como Fuenterrabía, Irún, Bergara, Oñati, Placencia de las Armas, Mondragón, Eibar, Elgoibar, Anzuola, Hernani, Urnieta....... entre otros. Vitoria tiene bandera blanca con la cruz roja de Borgoña y el escudo de la ciudad en medio, y así mismo el Consulado de Bilbao.
Tres banderas blancas con la Cruz roja de Borgoña tremolan en los tres mástiles del blasón de San Sebastián de 1664 lo mismo que en las "Ordenanzas" de nuestro Consulado.
Por otra parte, las distintas Reales Ordenes de Felipe V hace extensivo el uso de la bandera blanca con la Cruz roja de Borgoña a todos los cuerpos armados de la nación, sin que por parte alguna de nuestra ciudad o de nuestra provincia asome una sola bandera con la cruz llana de que hablaba el señor Ciadoncha, que se basaba para hacer su afirmación tan sólo y exclusivamente en la parte literal de un texto, a todas luces deficiente, con exclusión de las razones históricas, lógicas, tradicionales y gráficas indispensables en la materia.
El informe de los señores Castañeda y Augusti terminaba diciendo que, si bien la pura tradición aconsejaría el empleo en nuestro escudo de los dos emblemas originarios y característicos de nuestra población en los antiguos tiempos - la nave y el castillo, símbolos de nuestra vida marítima y guerra respectivamente -, no es menos cierto que el empleo en nuestro escudo de tan sólo la fragata a velas desplegadas, que lleva de vigencia tres siglos, ha creado una nueva y considerable tradición.
No se si los lectores de hoy estarán tan interesados como estaban sus padres y sus abuelos en los temas del sello, el escudo y la bandera de San Sebastián pero a mi me ha parecido de gran interés y muy ilustrativo todo cuanto se ha recogido en las Koxkas de hoy como en las de ayer, y he copiado los informes que recogían los periódicos donostiarras con gran extensión hace cincuenta y tres años.
(DV - KOXKAS - R.M. 2002)
De los ochenta y tantos pueblos guipuzcoanos a los que se pidieron antecedentes de sus banderas, ninguno la tenía con la cruz llana; en cambio son muchos y principales los que tienen en sus escudos y banderas la Cruz roja de Borgoña, tales como Fuenterrabía, Irún, Bergara, Oñati, Placencia de las Armas, Mondragón, Eibar, Elgoibar, Anzuola, Hernani, Urnieta....... entre otros. Vitoria tiene bandera blanca con la cruz roja de Borgoña y el escudo de la ciudad en medio, y así mismo el Consulado de Bilbao.
Tres banderas blancas con la Cruz roja de Borgoña tremolan en los tres mástiles del blasón de San Sebastián de 1664 lo mismo que en las "Ordenanzas" de nuestro Consulado.
Por otra parte, las distintas Reales Ordenes de Felipe V hace extensivo el uso de la bandera blanca con la Cruz roja de Borgoña a todos los cuerpos armados de la nación, sin que por parte alguna de nuestra ciudad o de nuestra provincia asome una sola bandera con la cruz llana de que hablaba el señor Ciadoncha, que se basaba para hacer su afirmación tan sólo y exclusivamente en la parte literal de un texto, a todas luces deficiente, con exclusión de las razones históricas, lógicas, tradicionales y gráficas indispensables en la materia.
El informe de los señores Castañeda y Augusti terminaba diciendo que, si bien la pura tradición aconsejaría el empleo en nuestro escudo de los dos emblemas originarios y característicos de nuestra población en los antiguos tiempos - la nave y el castillo, símbolos de nuestra vida marítima y guerra respectivamente -, no es menos cierto que el empleo en nuestro escudo de tan sólo la fragata a velas desplegadas, que lleva de vigencia tres siglos, ha creado una nueva y considerable tradición.
No se si los lectores de hoy estarán tan interesados como estaban sus padres y sus abuelos en los temas del sello, el escudo y la bandera de San Sebastián pero a mi me ha parecido de gran interés y muy ilustrativo todo cuanto se ha recogido en las Koxkas de hoy como en las de ayer, y he copiado los informes que recogían los periódicos donostiarras con gran extensión hace cincuenta y tres años.
(DV - KOXKAS - R.M. 2002)
miércoles, 20 de marzo de 2013
LA BATELERA DE PASAJES
Pertenecen ya a la leyenda. fueron simbolo de la mujer pescadora guipuzcoana, nacida en la costa, mecida su cuna por las olas del Cantabrico, fuerte y con caracter, con unos brazos de hierro que impulsaban a golpe de remo la barca en la que transportaba a los que querian ir de San Pedro a San Juan o de San Juan a San Pedro, o los que tenian a Ancho como puerto de salida o de llegada.
Impresionaron de tal modo a Felipe IV, que las llevo a Madrid para que alli lucieran su fortaleza cantabrica y su habilidad remera ante la Corte.La estampa es de ayer. Llenaban con sus gritos el muelle."¿Quieren ... ustedes ... pasar? ¡Una barca, caballero!¡Eh! Mademoiselle, voulez-vous faire une promenade? Mosiu, ¡aqui, aqui! Venga Vd. conmigo que enseguida vamos".Estan charlando en grupo y en cuanto veian a un posible viajero, veloces, como enjambre de laboriosas abejas que vislumbrasen una perfumada flor y se abalanzaban sobre ella para libar las esencias con que elaborar el delicado fruto, se lanzaban sobre el sonriente, chapurreando idiomas y convencian al que habia puesto el pie en Pasajes para hacer la travesia en uno de los botecillos que constituian su hacienda.Agustin Seco pintaba hace un siglo la estampa unica de las bateleras de Pasajes."Mire Vd." -le dicen al reacio a caer en las redes que tienen siempre preparadas- "le llevare a Vd. a San Juan y vera Vd. las manufacturas de aquel pueblo, y a una santa que dicen la mato su padre porque era buena y cristiana y socorria a los pobres.O si no, ira Vd. a San Pedro y vera Vd. "la torre" y al cura de piedra que en las montañas lee a todas horas los divinos preceptos, y vera Vd. los destrozos que en las rocas hicieron las balas de Napoleon cuando dicen que queria que fuese rey de España uno que se llamaba "Pepe". En fin, señorito, y otras cosas mas de que ahora no me acuerdo, que le contare a Vd. cuando estemos en el canal".Convencido el "pececillo", charla al compas de los remos que mueve y al llegar al canal narra cuantos sucesos desgraciados alli ocurrieron."Mire Vd., en aquella rinconada se hundio para siempre un vapor muy grande que se llamaba "Jovellanos" y mas alla otro que se llamaba ..."El viajero, que ha empezado a notar el movimiento de las aguas, manda volver a tierra y renuncia a ver al cura catequista y a los balazos de Napoleon.¡ Batelera unica, prototipo de la mujer pescadora!
Impresionaron de tal modo a Felipe IV, que las llevo a Madrid para que alli lucieran su fortaleza cantabrica y su habilidad remera ante la Corte.La estampa es de ayer. Llenaban con sus gritos el muelle."¿Quieren ... ustedes ... pasar? ¡Una barca, caballero!¡Eh! Mademoiselle, voulez-vous faire une promenade? Mosiu, ¡aqui, aqui! Venga Vd. conmigo que enseguida vamos".Estan charlando en grupo y en cuanto veian a un posible viajero, veloces, como enjambre de laboriosas abejas que vislumbrasen una perfumada flor y se abalanzaban sobre ella para libar las esencias con que elaborar el delicado fruto, se lanzaban sobre el sonriente, chapurreando idiomas y convencian al que habia puesto el pie en Pasajes para hacer la travesia en uno de los botecillos que constituian su hacienda.Agustin Seco pintaba hace un siglo la estampa unica de las bateleras de Pasajes."Mire Vd." -le dicen al reacio a caer en las redes que tienen siempre preparadas- "le llevare a Vd. a San Juan y vera Vd. las manufacturas de aquel pueblo, y a una santa que dicen la mato su padre porque era buena y cristiana y socorria a los pobres.O si no, ira Vd. a San Pedro y vera Vd. "la torre" y al cura de piedra que en las montañas lee a todas horas los divinos preceptos, y vera Vd. los destrozos que en las rocas hicieron las balas de Napoleon cuando dicen que queria que fuese rey de España uno que se llamaba "Pepe". En fin, señorito, y otras cosas mas de que ahora no me acuerdo, que le contare a Vd. cuando estemos en el canal".Convencido el "pececillo", charla al compas de los remos que mueve y al llegar al canal narra cuantos sucesos desgraciados alli ocurrieron."Mire Vd., en aquella rinconada se hundio para siempre un vapor muy grande que se llamaba "Jovellanos" y mas alla otro que se llamaba ..."El viajero, que ha empezado a notar el movimiento de las aguas, manda volver a tierra y renuncia a ver al cura catequista y a los balazos de Napoleon.¡ Batelera unica, prototipo de la mujer pescadora!
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