Mostrando entradas con la etiqueta 1949. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta 1949. Mostrar todas las entradas

domingo, 4 de septiembre de 2022

LAS "MIL VOCES"

 Las 'Mil Voces'


DE éxito apoteósico fue calificado el magno concierto de las 'Mil Voces', ofrecido en la plaza de toros de San Sebastián el 4 de septiembre de 1949. Eran mil cantores de coros y orfeones diversos de San Sebastián y de los pueblos de Guipúzcoa, dirigidos por la batuta del maestro Manrico de Tura, un italiano nacido ocasionalmente en Santiago de Chile.

Allí estaban el Orfeón Donostiarra, la Coral Loinaz, la Santa Cecilia, los coros Easo y Maitea, la Escolanía de Tiples de Nuestra Señora de Lourdes, la Felipe Gorriti, los orfeones de los Buenos Amigos, Ondarribi, Vergarés, las Scholas Cantórum de Nuestra Señora del Coro y Santa Cecilia...

El crítico Antonio Fernández Cid, en el periódico 'Arriba', de Madrid, hacía el gran elogio de aquel concierto de las 'Mil Voces', que demostraron que no se trataba de un orfeón, sino de muchos conjuntos vocales y que la provincia de Guipúzcoa poseía la más envidiable cantera lírica.

En principio, todo nos hace pensar en una 'cachupinada' grandiosa. La plaza de toros, con el ruedo convertido en monumental escenario, voces nada concertadas en los tendidos, desfile indio de los intérpretes, salida del maestro Manrico de Tura, general en jefe del ejército sonoro, con paso de gimnasta, señal de comenzar con un gesto desmesurado.

Pero de pronto comienza el programa. Y las prevenciones, los escepticismos desaparecen. ¡Qué magníficas voces! ¡Qué homogeneidad y empaste! En algunos momentos, la emoción es grande. La calidad se une a la brillantez. Hay, sí, fortísimos espeluznantes; pero también pianísimos capaces de convencer al más exigente..

El maestro de Tura estuvo trabajando durante un mes de los ensayos. Ensayó dos y hasta tres veces con cada orfeón, aparte los ensayos de conjunto y los ensayos generales. Se trasladó a los pueblos en que radicaban los orfeones guipuzcoanos, a Tolosa, a Beasain, a Vergara, a Oñate, a Irún, a Fuenterrabia, así como a los distintos domicilios de las entidades corales de San Sebastián integrantes del gran coro de las 'Mil Voces'. Algunos de estos ensayos hicieron época, como el de Oñate, celebrado conjuntamente por los orfeones de Oñate y Vergara en el patio de la Universidad, llenas las galerias de su claustro de un público silencioso y atento.

Aquella tarde se oyeron en nuestra plaza de toros las composiciones musicales más entrañables, como el 'Loa-loa', de Esnaola; el 'Kalez-kale', de Sorozabal, las canciones vascas de Guridi, de Busca Sagastizabal.....

Este, a sus ochenta años, acompañado de su esposa, se persono en la plaza, estimulando con su presencia a los cantantes.

R.M.- KOXKAS -EL DIARIO VASCO .- 04.09.1999


domingo, 3 de mayo de 2015

EL SELLO DE SAN SEBASTIÁN

LOS concejales señores Castañeda y Augusti presentaron al pleno municipal de diciembre de 1949 un extenso informe sobre temas que aquellos meses eran muy discutidos en San Sebastián. Se basaba el informe en la investigación realizada por los firmantes en los archivos diocesano y municipal de Pamplona.

El informe examinaba en primer término el sello céreo medieval del Concejo de la Villa, del cual se conocían los ejemplares de la Biblioteca Nacional de París y del Archivo Municipal de Pamplona, pendientes de documentos en pergamino de finales del siglo XIII y mediados del XIV, respectivamente.

A mediados del siglo XVI aparece estampado en un documento de 1577, que se conserva en el Archivo Diocesano de Pamplona, un nuevo sello, en cuya única cara aparece exclusivamente el blasón marítimo con abandono del monumental, que representaba el sello céreo en su reverso un castillo medieval.

El blasón marítimo, por su parte ha experimentado un cambio: la nave arcaicade un solo palo a velas recogidas y con cuatro marineros a bordo, se ha convertido en una nave no menos arcaica de tres palos, también a velas recogidas, pero sin marineros. Aparecen en lo alto del campo de este nuevo sello las dos SS características y expresivas de San Sebastián, y la conocida leyenda heráldica de nuestro escudo actual, en letras romanas y texto en castellano, que ha sustituido a las leyendas latinas en letra gótica del sello céreo de la Edad Media.

Ya en 1664 aparece el emblema de la fragata a velas desplegadas, navegando viento en popa y las dos S.S. en la vela de la gaviota mayor, al frente del Libro de la Mayordomía de la parroquia de Santa María de nuestra ciudad. En lo alto de sus tres mástiles ondean sendas banderas blancas con la Cruz de Borgoña.

En 1682 el Rey de Armas don Juan de Mendoza expide su certificación del escudo de San Sebastián oficial y vigente desde entonces, uno de cuyos sucesores, don José de Rújula, reproduce en 1895 el correspondiente dibujo, que es el usual, salvo en la dirección del navío, que en 1905 acuerda el Ayuntamiento bogue rumbo a Occidente y no al revés.

El informe hace alusión a los escudos de piedra de la parroquia de Santa María en el ábside y en la fachada, y al de la fachada de la anterior Casa Consistorial de la plaza de la Constitución.

 Alude al grabado que figura al frente de las "Ordenanzas" del Consulado de San Sebastián cuya fragata con las dos SS en la vela de la gavia mayor, lleva a proa y a popa sendas banderas con la cruz de Borgoña.

(DV - KOXKAS - 2002 - R.M.)

Entrada destacada

LAS CALLES ANTES DE 1813

Antes de la destrucción de San Sebastián en 1813, la ciudad era insalubre, mal ordenada, lúgubre. La actual Parte Vieja, que se levantó sobr...