domingo, 2 de noviembre de 2025

2002 - LA MONJA ALFÉREZ.

2001 - Caza en Gainza

2000 - Gentes de Guipúzcoa y los toros

1998 - En el cementerio

1996 - El Tenorio

1995 - Curiosidades

1994 - En recuerdo de Vicente Laffitte

1993 - Curiosidades

1992 - La final de pelota

1991 - Paul Morand y San Sebastián

1990 - Viejas armas al museo

1989 - El puerto donostiarra

1988 - Impresiones de un francés

1987 - Polloe

1985 - Evocación en Polloe

1984 - Toros y toreros

1983 - Don Juan

1982 - El Tenorio

1999 - El escudo de Guipúzcoa

 SUELEN ser frecuentes las polémicas sobre las han deras y escudos, ya que a través de los años han ido modi ficándose. Ahora se habla mucho, y ha saltado a los perió dicos, de la bandera de San Sebastián que si la Cruz de Bor goña, que si azul v blanca, que si Ya veremos si por fin nos enteramos como era la bande ra de nuestra ciudad hace siglos. ¿Y del escudo, nadie opi na? Un heraldista de clase, dow Juan Carlos Guerra, nos hizo hace años una descripción minuciosa del antiguo v primi tivo escudo de la Hermandad Guipuzcoana. En su parte inte rior reproducia gráficamente la montuosa tierra de Guipúzcoa bañada por las ondas del mar de su litoral, campeando tres árboles, y en la parte superior estaba un rey, sentado en un trono y comrnado, con una espa da desnuda que levantaba su mano diestra.

Los que estudiaron este primitivo escudo, nada discrepaban de la tierra montuosa y las ondas del mar, pero ¿y de los árboles? Segin Donosty, que estudió el escudo, muchos decian que eran tejos, árbol del que se dice extrañan los cártabros el tóxico con el que se envenenaban antes de entregarse al enemigo en la famosa guerra con los tornanns Y por qué tres árboles? Para unos porque representaban a los tres partidos en que estaba ha dividida la Hermandad Guipuzcoana (San Sebastián, Segura y Mondragón, como si dijéramos la costa, Goyerri y la cuenca del Urola). Para otros eran los simbolos de las tres regiones de vascones, várdulos y caristios, que constituían lo más esencial del hoy llamado País Vasco-Navarro. Y por fin, algunos creían que representaban los tres obispados de Bayona, Pamplona y Calahorra en que estuvo o estaba en lo eclesiástico dividida nuestra provincia. Y, del rey? Algunos vieron en el la efigie del emperador Augusto

Asi era el escudo, pero en 1513 se le añadió un cuartel, con doce cañones, en recuerdo de la batalla de Belate. Y a la figura del rey la cambiaron por la de un obispo, que en vez de corona cubría su cabeza episcopal con una mitra y en su mano derecha en vez de una espada luce un báculo Y Donosty, de quien tomo estos datos, en un estudio que hizo sobre el terma, señalaba un monumento público que se alza en la Plaza Mayor de Hernani, frente a la Casa Consistorial y a la iglesta parroquial, en el que aparecia el obispo con mitra y báculo

Para que los heraldistas tengan más materia de discusión, los doce cañones concedides por la reina Doña Juana a nuestro escudo, se han convertido en algunos escudos en dieciséis.  Esperamos que algún heraldista, aunque sólo sea en las horas libres, opine sobre el tema

martes, 14 de octubre de 2025

1998 - Curiosidades

 EL. toro de fuego, el  popular 'zezen-suzco', se iba abriendo paso en otras regiones. Hasta Argentina y Uruguay habla lle-gado. Y aquf en España ya esta-bu en Galicia. Decía un periódi co de Lugo en octubre de 1896 -Nosotros sabíamos que en las populares capitales de las pro-vincias vascas figuran entre sus festejos populares las toros de fuego y dudábamos fuesen ver-dad los rumores propalados. Cuando se corrió el toro, todo el mundo temia, pero terminada la Besta, prodigánronse los elogios y hubo personas que llevadas de su entusiasmo, aplaudieron. La verdad es que los toros de fuego son inofensivos y que gustó mucho el presentador el domin-go. El público viendo ir y venir por la espaciosa plaza al 'cor núpeto que se deshizo al final en bonitas explosiones de luce ría, pasó cinco minutos de dis tracción y sin pena ni gloria, continuó después el interrum-pido paseo-.

Anunciaban los periódicos en julio de 1896 que en el estable cimiento de la calle Hernani, número 12, se exhibia Ram-a-Sama, un hombre de regular estatura y formas proporcionales. que tenía todo el cuerpo, espe cialmente el pecho y la espalda, completamente cubierto de vello, akarızando en algunas par tes de la espalda una longitud de hasta 4 centimetros. Entendia con dificultad lo que se le decía, y no articulaba frase inteligible, dando raros chillidos sin modu lación, con los que expresaba su satisfacción o dernostraba que se irritaba. Se alimentaba de vegetales y las funciones de su organismo eran idénticas a las de la especie humana. Fue la nove dad de aquel verano

Las apuestas entre pultsolaris eran frecuentes hace un siglo. Uno de ellos, del caserio Artur za, de Zubieta, levantaba a la vez una burra, una campana una enorme piedra, resolvien do el problema del equilibrio además del de la fuerza muscu lar. Otro, del caserío Aborroto, cerca de Orto, sabedor de las dificultades que teria para bajar la campana desde la torre de la Iglesia de Aya y con objeto de evitarles un costoso andamiaje, cargó sobre sus hombros dicha campana, cuyo peso era de 24 arrobas aproximadamente, y la hajó hasta la plaza tan iranqui la. Fue en el otoño de 1896.

Anuncio publicado el 20 de noviembre de 1896 en La Unión Vascongada: En los almacenes de calzado de Fermin Rodriguez, Alameda, 5 y Príncipe, 6, esqui-na a Lovola, encontrará el públi co un gran surtido de calzado de lujo de todas clases. Hay una partida de calzado sudzo para caballero y otro de hotas de cue to para señoras y niños, que se venden a precios baratisimos. Botas de cuero para niños, de1,50 pesetas, para señora de 3,50 en adelante.

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